Aventura 1- El héroe desaparecido. Precuela de la segunda novela de la saga Antípodas: El secreto de los clanes. 1- La desaparición de Shiroge Han pasado dos años desde la muerte de Darlax, el gran dragón rojo.​ Dos años desde que Mirmaerín y sus Dalmas salvaran el reino de una amenaza devastadora. Pero la paz nunca es completa… Según el último informe de Semín, consejero del rey en asuntos internos, la secta de los Siervos de Amán se ha reorganizado. Aunque parecen replegados, siguen siendo una sombra persistente, acechando desde los márgenes del reino. Además, cada vez son más comunes los encuentros con criaturas de Amán: dragols, bolgs y godragols campan libres por las tierras salvajes de Aradín. Y, como si no bastara, una sombra aún mayor llega desde el norte. Noticias inquietantes provienen de Ardbahal, donde la tradicionalmente tranquila sociedad bahaluk comienza a resquebrajarse. Las alianzas entre clanes, antaño sólidas como piedra, hoy parecen frágiles como cristal. Y para rematar, Shiroge, consejero del rey en asuntos de guerra y máximo defensor del reino — el enorme eledín que dio muerte al dragón — ha desaparecido. Partió hacia el norte, rumbo a Eled Vulard, pero su rastro se pierde en Ardbahal.​ Lo último que se sabe es que cruzó la Ciudadela del Paso durante las lunas nuevas del mes de Thal, justo al inicio de la primavera. El asunto es grave. Un héroe eledín, con estatus diplomático, perdido en territorio extranjero y posiblemente envuelto en los desconocidos conflictos que agitan las desérticas tierras de los pequeños hijos de Krax. 2- Sala del Consejo del Rey En la gran sala de piedra iluminada por antorchas, el Consejo se reúne de urgencia. — ¿Dices que temes por la vida de Shiroge? — pregunta el regente con voz grave. — Así es, majestad — responde Mirmaerín — . Hace ya dos semanas desde que cruzó la Ciudadela del Paso, según los informes del teniente Rúdol. Fue antes de recibir las noticias de nuestro emisario en Itharid. Árathan frunce el ceño. — ¿Pero qué demonios les está pasando a esos pieles rojas? Sus ojos se posan en Ghoidiel, Sadarith del reino y responsable de las relaciones exteriores. La elfa da un paso adelante, extrae una carta y la deposita suavemente frente al rey. Informe de Itharid para Ghoidiel Parece que hay un problema interno dentro de los clanes. No han dado más noticias.​ De momento, la situación en Itharid es tranquila, pero han pedido a todos los extranjeros que extremen las precauciones.​ Los guardias del Sumal se han recluido en las ruinas del Gran Palacio.​ No tengo más información. Espero órdenes.​ — Diriel, emisario del rey Árathan VI Mirmaerín retoma la palabra. — Es un asunto peliagudo, mi señor. Ya sabéis cómo son los bahaluks con sus asuntos: herméticos, desconfiados y orgullosos. No permitirán que ningún reino mande tropas a su territorio, ni siquiera para una misión de rescate. Y por lo poco que sabemos, han cerrado todos los canales diplomáticos. No podremos contar con su ayuda. Semín interviene con su profunda voz: — Si la desaparición llegara a oídos de los Siervos de Amán, la vida de Shiroge estaría en mayor peligro. Algunas de mis sombras afirman que sus redes cruzan la frontera del norte. No dudarán en poner precio a su cabeza para atraer a los mejores asesinos. El rey asiente, con el peso de la responsabilidad grabado en su rostro. — Estoy de acuerdo. Pero… ¿qué podemos hacer? Clarín, el joven elfo abad de la abadía de Thal, da un paso firme. — Ofrezcamos una buena recompensa y busquemos a un grupo de Dalmas. Contactaremos con los mejores. Les daremos instrucciones claras, incluida la obligación de mantener el asunto en secreto. Árathan golpea suavemente el brazo de su trono, aprobando. — Me parece bien. Semín, moviliza a tus encapuchados. Ofreced cincuenta monedas de oro. Ningún Dalma rehusará semejante oferta. Uno a uno, los consejeros asienten en silencio. La preocupación está grabada en sus rostros. Shiroge no es solo un compañero. Todos le deben, de un modo u otro, la vida, y sus corazones permanecen en vilo ante la desaparición del héroe que una vez salvó el reino. Prólogo oficial de la campaña “El Secreto de los Clanes”.​ Una historia del universo de la Saga Antípodas, creado por Víctor P. L. Blanco.